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Cómo enseñar ciencia a los niños

¿Sabías que a los peques les chifla la ciencia sin que hagas nada? No me extraña, ¡si son unos auténticos exploradores! A todas horas están experimentando y descubriendo cosas nuevas: dejan caer coches para ver cómo ruedan, salpican con sus manitas en el agua de la bañera o abren y cierran puertas una y otra vez. ¡Les encanta investigar el mundo que les rodea! Y de paso, ¡aprenden un montón!

Así que no te agobies si no tienes ni idea de ciencia. Seguro que en el cole ya les explicarán más adelante todo eso de los bichos raros, las pócimas y los volcancitos. De momento, con dejarles curiosear a sus anchas ya tienes bastante. Eso sí, siempre atento por si intentan hacer alguna trastada. ¡Que esto de explorar a veces se les va de las manos!

Aquí te dejo algunos consejitos para que puedas apoyar a tu pequeño científico mientras hace sus “experimentos”. Son cositas fáciles y divertidas que podéis hacer juntos para aprender más sobre el mundo. ¡A disfrutar de la ciencia en familia!

1. Observa sus intereses

Seguro que te has fijado en que a tu renacuajo le llama la atención unas cosas de lo más raras. Por ejemplo, el otro día pille a la mía entretenidísima tirando pelotas por un tobogán de cartón para ver cuál llegaba antes abajo. ¡Una auténtica científica!

Están todo el rato investigando y haciéndose preguntas: ¿por qué la pelota roja va más rápido que la azul? ¿Será por el color? ¿O porque una está más desgastada? Incluso intentan resolver los problemas ellos solitos. Cuando se enfrentan a un puzle nuevo, pruébalo a dejar un ratito a ver si es capaz de encajar las piezas. Igual te sorprende lo listos que son.

Eso sí, no les quites ojo de encima, no vaya a ser que se les ocurra alguna idea más bien peligrosa. Si ves que la cosa se complica, mejor échales una mano. Pero en general, es bueno dejarles experimentar a sus anchas para que aprendan por sí mismos.

Ya verás qué divertido observarles mientras juegan a ser pequeños científicos. ¡Seguro que más de una vez te sacan alguna sonrisa con sus locuras!

2. Comenta sus experimentos

Mientras tu renacuajo anda enredando y probando cosas, aprovecha para hablar con él sobre lo que está haciendo. Igual te suelta cada ocurrencia que alucinas. La otra tarde, puse a mi niña en la bañera con unos barquitos de plástico. Total, que se lió a meterlos y sacarlos del agua una y otra vez. “Mira mami, este flota y este no ¿por qué será?”. Menuda preguntita, yo no tenía ni idea de explicarle eso. Total que me tocó recurrir a Google disimuladamente jeje.

Así que ya ves, no te cortes en hacerle preguntas sobre sus juegos y experimentos, aunque a veces no tengas ni pajolera idea. Seguro que acabáis aprendiendo cosas nuevas los dos. Anímale también a que te cuente qué está descubriendo: ¿qué pasa cuando mezclo estos colores?, ¿por qué esta pelota bota más que la otra? Quién te dice si no acaba presentando un experimento para la feria de ciencias del cole el año que viene.

3. Explorad la naturaleza

A los peques les alucina salir a explorar el mundo cuando hace buen tiempo. Aprovecha para llevarte a tu terremoto al parque, la playa o a dar una vuelta por el campo. Verás qué divertido observarles mientras curiosean cada bicho o planta que se encuentran. La mía el otro día estuvo media hora embobada siguiendo a una mariquita por el prado. ¡Hasta le puso nombre!

Anímale a que te cuente todo lo que ve y escucha: los pájaros, las hojitas moviéndose con el viento, las formas de las nubes… Igual te sorprenden los detalles que se fijan en cosas que a los adultos ni nos llaman la atención. También está chulo que os contéis qué sensaciones os transmite lo que estáis viendo u oyendo. “A mí esto me relaja, ¿y a ti?”

Y ya que estáis explorando, aprovecha su curiosidad para hacerle preguntas sobre lo que encontráis: ¿por qué una flor será de este color y no de otro?, ¿de dónde vendrá este palito tan raro que hemos encontrado? A lo mejor acabáis investigando juntos las respuestas cuando volváis a casa.

4. Estimula su curiosidad

A los enanos les encanta toquetearlo todo para descubrir texturas, formas y colores nuevos. Así que de vez en cuando saca cosas variadas para que las explore. Por ejemplo, unos calcetines de lana, una piña del pino o unas cuantas piedras de formas chulas que hayáis recogido en el parque.

Déjale que las compare, las huela, las apoye en la cara…Igual acaba preguntándote un montón de cosas: ¿por qué esta hoja huele así? ¿Cómo se llama este color tan raro? ¿Por qué la piedra arenisca es tan suave? Anímale a que te cuente todas las diferencias que encuentra entre los materiales.

Verás que poco a poco va despertando su curiosidad por aprender conceptos nuevos: las texturas, las formas geométricas, los olores… ¡Hay tantas cosas chulas que enseñarles sobre el mundo que les rodea! Y todo sin necesidad de darle ninguna clase coñazo, solo jugando y explorando juntos un ratito cada día.

5. Aprended juntos

Igual más de una vez tu renacuajo te suelta una pregunta sobre ciencia a la que no tienes ni idea qué contestar. ¡No pasa nada! No hace falta que te sepas todo el temario para enseñarles cositas. Lo importante es que aprendáis juntos buscando las respuestas.

Por ejemplo, el otro día mi niño me soltó: “mamá, ¿por qué los coches rojos van más rápido?”. Total, que acabamos buscando en internet información sobre aerodinámica, fricción y no sé cuántas cosas más. Al final, ni papá ni mamá teníamos ni idea, pero nos lo pasamos bomba investigando juntos.

Así que ya ves, aprender ciencia en familia puede ser tan divertido como hacer experimentos locos en la cocina o probar a hacer la mayor torre de piezas de Lego. Anima a tu peque a que te haga todas las preguntas que se le ocurran. Y si no sabes contestarle, lo buscáis juntos por internet o en libros. Seguro que acabáis flipando con las respuestas que encontréis por el camino.

¡A disfrutar explorando el mundo! Allá donde vayáis seguro que hay un montón de cosas chulas que descubrir.

Alejandra Palacios
Alejandra Palacios
Alejandra es una joven profesora de primaria que estudió en la Universidad Jaume I. Compagina su pasión por la enseñanza, dando clases en un colegio, con la escritura de artículos para el sitio web peques.com. En este espacio en línea, Alejandra comparte sus experiencias y conocimientos adquiridos tanto en su formación académica como en su práctica docente, ofreciendo valiosos recursos e ideas para padres.
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