Iniciosalud y nutrición5 consejos para lidiar con la huelga de cena en niños pequeños

5 consejos para lidiar con la huelga de cena en niños pequeños

Que tu hijo suelte los cubiertos y se niegue a comer nada en la hora de la cena puede ser desesperante. Pero es una etapa normal. Te damos pautas para sobrellevarlo con calma y que, al menos, pruebe un par de bocados.

1. Modera las ingestas altas entre horas

Los tentempiés o meriendas copiosas previas a la cena son uno de los principales motivos de las huelgas infantiles. Limítalos a un yogurt o una pieza pequeña de fruta para abrir el apetito a la hora de la cena sin llenar en exceso su estómago.

Por ejemplo, si han tomado bocadillo y batido menos de una hora antes de la cena, normal que lleguen ya saciados a la mesa.

2. Menús con sus platos favoritos

Intenta incluir entre los componentes de la cena familiar algún plato o ingrediente que sepas que les encanta, como croquetas caseras, pizza pequeña o sus amados macarrones con tomate y atún. Al menos esa parte seguro que la saborearán con ganas.

Un ejemplo: si a tu hija le pirran las lentejas, preséntaselas como opción para la cena al menos una vez por semana.

3. Bajo cero presiones en la mesa

El peor error es forzarles con amenazas del tipo “Te quedas sin postre si no acabas el pescado”. Mantén una actitud relajada durante la cena, sin reprimirles. Anímales a probar al menos un par de bocados del plato rechazado, pero si no tienen hambre déjales abandonar.

Un consejo: canta canciones divertidas sobre alimentos para distender el ambiente.

4. Padres como referente al comer sano

Come con entusiasmo verduras y hortalizas, frutas de colores, legumbres… demostrando que están ricas. Verte disfrutar probando nuevos sabores sin prejuicios es el mejor incentivo. Transmite que una dieta saludable es apetecible y divertida.

5. Sin agobios ante un mal día

Relativiza un día aislado de altas negativas a comer. Son etapas. Lo importante es llevar una alimentación variada y equilibrada en el tiempo. Así que respira hondo y ya comerán con buen apetito otro día, es ley de vida.

Un ejemplo: Mi hijo pasó una semana ajeno a la cena pero al día 8 volvió a comer con ganas. Fue solo una racha.

 

En definitiva, tener paciencia ante sus cambios de apetito, mantener una actitud paciente y no forzarles, así como tus propios hábitos alimenticios, son claves para normalizar cualquier pequeña huelga ocasional en la mesa. ¡Buen provecho!

Isabel Montalvo
Isabel Montalvo
Isabel es una periodista especializada en psicología infantil. Estudió en la Universidad de Valencia. Su amplia experiencia incluye entrevistas a numerosos psicólogos y pediatras. También ha realizado investigaciones exhaustivas sobre la conducta de los niños. Con este profundo conocimiento, Isabel escribe artículos para peques.com, ayudando a los padres a comprender mejor a sus hijos.
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